"Cuando las terrazas de tus vecinos veas desmantelar..."
Operarios municipales escoltados por siete policías desmontan la terraza de la cafetería “Cromwel” por orden del Ayuntamiento de Valdés

Terraza de la Cafetería Cromwel
“Fusilamiento al amanecer” era el titular que nos proponía el abogado Manuel Gutiérrez, defensor de Carmen Montoya, la propietaria de la cafetería: Y es que la orden de ejecución del desmontaje de los elementos que conforman la terraza se dicta para que se ejecute en el plazo de 24 horas, así como suena. En caso de que los propietarios de la cafetería no la desmontasen, decía la orden, procederán los operarios municipales a hacerlo cargando los costes a los dueños de la cafetería. La orden les llega el día 31 de julio a las cuatro de la tarde. El plazo de 24 horas finalizaba el viernes día 1 de agosto a esa misma hora. La propietaria, indignada acudió a los medios de comunicación escrita y a la radio para denunciar lo que ella considera una arbitrariedad y un trato desigual, pues su terraza molesta mucho menos que la mayoría de las instaladas en Luarca. Carmen Montoya nos explica que quien quiera comprobarlo no tiene más que darse un paseo par la acera del muelle empezando en la zona de la Iglesia e intentando caminar por la acera hasta llegar a la zona de los almacenes de pescadores. En este caso, nos sigue explicando Carmen Montoya, no nos encontramos con terrazas que como la nuestra dejan mucho más de metro y medio libre, nos encontraríamos con terrazas que dejan escasos treinta centímetros de paso, impensable para que pueda pasar una madre con un coche de niños o un discapacitado con una silla de ruedas. Y es que la propietaria de “Cromwel” nos quiere dejar claro que a ella no le molesta ninguna terraza de Luarca, que cree que todo el mundo tiene derecho a vivir y que hay que ser tolerantes con todos, pero con todos, también con la cafetería “Cromwel”. Si esta cafetería infringe la norma, en caso de que la infrinja, no entiende por qué el ayuntamiento ordena la eliminación de la estructura de esta terraza y deja las demás.


Operarios municipales proceden a desmontar la terraza a las 9:00 horas
de la mañana del sábado 2 de agosto

Lo cierto es que el Ayuntamiento se dio prisa en ejecutar la orden, pues al no haber desmontado los propietarios la estructura el viernes por la tarde, al cumplir las 24 horas de plazo, se dictó una orden inmediata para que cinco operarios municipales, escoltados por tres municipales y reforzados por otros cuatro policías nacionales, casi tantos como cuando se va a detener a un terrorista, se presentaran a las nueve en punto de la mañana del sábado 2 de agosto con un camión municipal, radiales y herramientas varias para desmontar y trasladar la estructura a los almacenes municipales. Los propietarios ya esperaban la intervención y esperaban tomando café. No hubo resistencia por su parte, sólo el pataleo y el cabreo propio de ser objeto de una orden que todavía en Luarca no se ha dado para ninguna terraza. Es la primera que se desmantela y, según el abogado defensor de Carmen Montoya, Manuel Gutiérrez, se trata de una arbitrariedad sin precedentes, pues una gran parte de las terrazas de Luarca, si somos estrictos, molestarían el doble que ésta. Por su parte, el teniente de alcalde Simón Guardado aseguró públicamente que “ esa calle no admite una terraza como ésta; ninguna terraza incumple la normativa como ésta”, argumento que los propietarios no comparten.
Tampoco entienden los propietarios de Cromwel si Simón Guardado en su comparación se refiera a todas las terrazas de Luarca o solo a las de la calle Crucero, porque la terraza del Cromwel, afirma Carmen, es la que más paso deja y además hay que recordar siempre que estamos hablando de una calle peatonal.
Los operarios municipales, siempre bajo la atenta y vigilante mirada de la policía, que no tuvo que intervenir, se dispusieron a sacar la herramienta a las nueve en punto. La propietaria rogó a la policía que esperase media hora para ejecutar la orden de desmantelamiento de la terraza para poder llamar a su abogado y comprobar que se actúa bajo la legalidad. La policía le respondió que no era posible ya que la orden era taxativa y ordenaba el comienzo inmediato a las nueve en punto de la mañana.
De esta manera y bajo la atenta mirada de los tres policías municipales y cuatro miembros de la policía nacional de refuerzo, comenzaron los obreros a manipular su herramienta y en un plazo de una hora y quince minutos estaba la terraza desmontada y cargada en el camión municipal. El abogado llegó cuando la terraza estaba ya casi desmontada y cambió impresiones con la policía y con los dueños del local. Carmenn Montoya y su marido se encontraban impotentes, viendo cómo se desarmaba su obra. Una obra por la que pagó en concepto de permisos municipales 380 Euros y que le ha costado 13.000 Euros. Eso sí, comentaba con ironía, que supone que visto que ninguna terraza de Luarca cumple con la normativa, el señor concejal delegado de promoción económica y desarrollo, dará pronto un montón de órdenes de desmantelamientos de terrazas en plazo de 24 horas, “a no ser que deje las de los más amigos”. Carmen lamenta también haber hecho esta apuesta por instalarse en Luarca y luchar por abrir un local de máxima calidad. Si hubiera sabido el trato que iba a recibir como empresaria en esta villa, nunca se habría trasladado desde Bilbao para instalarse en Luarca. “No son maneras- dice – de tratar a los empresarios. De esta manera solamente conseguirán que nadie venga a Luarca a poner negocios en marcha”.


Amplio despliegue policial, con 4 policias nacionales y 3 locales para desmontar una terraza

Carmen quiere dejar claro que la resolución del concejal delegado, en este caso Simón Guardado es ambigua e inexacta y que además no se ajusta a la verdad. Dice la resolución del concejal que la terraza “tapa escaparates, establecimientos y terrazas” y es falso, porque la terraza no puede tapar un escaparate si no está delante de él. La terraza tapa el escaparate en tal caso de la cafetería Cromwel. Dice que dificulta el paso de ambulancias y del camión de los bomberos en caso de necesidad y Carmen recuerda que el camión de los bomberos puede acceder por la parte de la calle que comunica con la calle Uría. Por la otra parte, así como así, ya había previsto el Ayuntamiento que no entrara camión alguno cuando colocó en medio de la entrada a la calle el monumento llamado Crucero, con sus escaleras y todo y por si esto fuera poco con dos pivotes de hierro en medio de cada uno de los espacios ya estrechos que quedan. Hay acceso popr tanto para vehículos de emergencia, argumenta la propietaria asesorada por su abogado y hay acceso para el camión de bomberos. “Esto ha sido injusto y arbitrario. Puede acceder una ambulancia, puede acceder el camión de los bomberos y pueden pasar ampliamente los peatones, que en el punto más estrecho del paso tienen dos metros de hueco”.
Alega también el ayuntamiento para justificar la demolición, la presencia de un elemento cultural, o sea, el Crucero, que le da nombre a la calle y esto si le parece un auténtico sarcasmo a la propietaria de Cromwel, pues la terraza, dice ella, “ni impide su contemplación ni entraña riesgo para su integridad, debiendo recordar que hasta su instalación en esta vía el consistorio, cuando estaba el monumento en la Llera colocó a su lado varios contenedores de basura e incluso consintiendo la instalación de carruseles y otras instalaciones de feria, llegando incluso los feriantes a utilizar las tan ahora venerables piedras como tendedero de su colada mientras acampaban a su vera”. El futuro deparará lo que ha de ser el final de esta historia, que sólo ha hecho gala de un comienzo accidentado y desagradable, falto de tacto y ausente de diálogo, según los propietarios. Los paseantes que se acercaban esta mañana del 2 de julio a curiosear se sorprendían de una actuación municipal tan radical y sobre todo tan temprana y tan rápida, quizá haciendo honor al titular que nos sugería el abogado defensor: fusilados al amanecer.


Carmen Montoya, gerente de "Cromwell"