El Museo del Vino en Pesoz
es otro lugar de obligada visita
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El pueblo de Pesoz cuenta con un museo del vino, que en los últimos meses está ya terminando de montar y amueblar en la parte que le faltaba, es decir, la bodega, que es donde se encuentra la prensa tradicional de palanca, los toneles y toda una serie de garrafones y utensilios necesarios para la elaboración de sus famosos y apreciados caldos. En esta bodega se podrán catar y degustar los caldos de esta tierra. |
![]() La vid siempre está presente en el pueblo de Pesoz |
Pesoz en general y en especial Pelorde, tienen sin duda las mejores condiciones y el mejor vino de Asturias. Tanto sus blancos como los tintos, elaborados todavía de manera natural en las bodegas de cada casa, nos acercan a sabores tan naturales y profundos como , por desgracia, desconocidos en la mayor parte de las bodegas, que producen unos caldos tan elaborados y tan “perfectos” que nos apartan totalmente del sabor a vino natural que algunos amantes de los vinos que bebían nuestros antepasados todavía buscamos y encontramos por suerte en ciertos rincones de nuestro territorio. Es lo que ocurre en Pesoz, pero para ellos , lo ideal es contar con algún conocido que nos lleve a una bodega familiar donde tendremos el enorme placer de saborear estos ricos caldos, bebidos con una especie de cuenco de madera, que se llama “cacho” en esta tierra. La tertulia, el sabor fresco y afrutado del vino y unas lonchas de jamón curado en estas montañas no le tendrán miedo a la mejor comida servida en manteles de lujo y a los mejo-res vinos etiquetados, bebidos en copa de cristal en el mejor restau-rante de la calle Uría de Oviedo. La zona de Pesoz, pese a tener unas características, un microclima y una entidad propias, está integrada en la llamada IGP ( Indicación Geográfica Protegida) del “Vino de la Tierra de Cangas”. En Pesoz , la lejanía de la costa y la estrechez de los valles hacen que tenga menor número de precipitaciones y mayor número de horas de sol que el resto de Asturias. Esto se debe a que las masas de aire oceánico no afectan a la zona. Esto, unido a las características del suelo pedregoso y bien drenado, hace que sea un lugar ideal para el cultivo del vino, con sus viñedos a media ladera y orientados al sur para aprovechar al máximo el sol y el calor. Este año los cosecheros del occidente de Asturias esperan tener más suerte que el año pasado, que se quejaban con razón de que sus viñedos estaban bajo mínimos debido a los daños causados por las lluvias a destiempo y por las tormentas y el granizo. En el museo del vino de Pesoz se explica al profano en la materia todo el proceso de elaboración del En Pesoz, como en Cangas, la manera tradicional de la elaboración de los caldos pasa por el pisado de la uva, que hoy no hace falta hacerlo con los pies, aunque hay quien lo sigue haciendo, pues se dispone de molinos trituradores. Después se mete el líquido junto con la pasta completa, el “táramo”, en las cubas para hacerla fermentar ( ferver) y se revuelve el “buyo” todos los días con un palo para bajar el “viño” al fondo e impedir que se avinagre e la parte superior y lograr una fermentación homogénea, al tiempo que el líquido coge el color adecuado. Pasado un mes aproximadamente y ya fermentado el vino, se tapa el recipiente o cuba con una tabla y se sella herméticamente colocando barro en los bordes para impedir la entrada de aire. En diciembre se puede ya beber un buen vino abriendo el grifo de la cuba. Un caldo fresco y sabroso, de entre nueve y once grados, que solamente puede encontrarse en esta tierra y que quien lo saborea vuelve con seguridad a buscar estas sensaciones que solamente en Pesoz, y en especial en el pue-blo de Pelorde, pueden ofrecernos. El museo del vino servirá sin duda para dar más conocimiento de esta tierra y acercar sus sensaciones al resto del mundo. |
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