Carta al alcalde de Valdés
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Sobre el "seudoperiódico" – David Piñero |
Es ya de sobra conocido por todos los valdesanos que nuestro alcalde es muy reacio a las críticas y que prefiere que le alaben. Y eso es casi normal, porque le ocurre a mucha gente. Lo que ya no es tan normal es que cuando le molesta una noticia, una información, y nos estamos refiriendo a la relacionada con la paralización de las obras de la pista de rodadura de Barcia, se suba a los cerros y proceda al insulto. La noticia publicada en el último número, que nos ratificamos en ella porque estaba basada en documentos oficiales que nos fueron facilitados por la fuente que no tenemos por qué dar a conocer, era verídica. Y si hubiera sido errónea, el alcalde no tendría más que haberlo demostrado y nosotros le pediríamos disculpas desde “La Voz del Occidente”, porque alguna vez, como todos los humanos, podemos equivocarnos y no nos duelen prendas en reconocerlo y rectificar cuando así ocurra. El alcalde, según el acta del pleno, no demostró en ningún momento que estábamos equivocados , que podía haberlo hecho de ser así o simplemente decir que lo que publicamos no era cierto. O que nuestras fuentes de información nos habían fallado. Y ya está. Ese era su derecho. Porque si bien un alcalde está obligado, por el cargo, a sumir críticas lo mismo que adulaciones, también, faltaría más, tiene y está en el derecho de defender sus ideas, su dignidad y su política. Lo que un alcalde nunca debe hacer es perder los estribos y cuando una crítica o una noticia no le gusta, insultar, y no sólo insultar, que ya estaría feo de por sí. Es que insultó desde la Presidencia de un Pleno Municipal. Y eso sí es insólito. Podríamos caer en el error de contestar al alcalde que nos ha insultado, llamándonos “seudoperiódico, con otros insultos de la misma índole pero en referencia a su cargo, podríamos llamarle caciquillo, podríamos llamarle dictador, podríamos llamarle buscabullas, podríamos llamarle seudoalcalde, podríamos llamarle engreído, podríamos llamarle extraterrestre… podríamos llamarle muchas cosas, pero no lo vamos a hacer porque insultar a una persona está feo y mucho más aún al alcalde de todos los valdesanos, al representante del pueblo. No, señor alcalde, no le vamos a contestar con ninguno de esos insultos ni con ningún otro. Simplemente le vamos a pedir, le vamos a sugerir que se relaje usted, que se tome algo antes de ir a los plenos y antes de leer los periódicos. Tranquilícese usted y si le parece oportuno, que aún está a tiempo, pida disculpas, que le garantizo le serán aceptadas. La educación ante todo. No la pierda nunca. Ni tampoco pierda los estribos. Yo, que monto de vez en cuando, los perdí varias veces, y siempre caí del caballo. Le decía antes que a todos nos gusta que nos alaben, pero a veces, cuando se trata de un periódico también es peligroso. Sería muy sospechoso para un periódico que un alcalde lo alabara. Mala cosa entonces, ya que poca imparcialidad habría en sus páginas. Por eso, lo que procede es precisamente lo contrario: ni alabanza ni insulto. Respeto, solamente respeto. Los ciudadanos y los periódicos están en el derecho, y tienen la obligación, de criticar la actuación de los políticos. Y los políticos la obligación de asumir la crítica. |