El Círculo Liceo de Luarca , testigo de la historia desde el siglo XIX
|
Uno de los edificios emblemáticos de Luarca, por su significado, por su historia y por su arquitectura es el del Círculo Liceo de Luarca. En la visita al mismo nos acompaña Jaime Oliver, que ha sido presidente del mismo en los últimos 15 años. Oliver nos muestra listados de socios y libros de actas que obran en su poder y que vienen fechados desde 1862. El Círculo Liceo de Luarca empezó a funcionar en los actuales locales el día uno de noviembre de 1911,siendo presidente del mismo Vicente Trelles González, alcalde de Luarca y diputado provincial. El Círculo Liceo llegó a tener hasta 500 socios. |
![]() Vista general del Liceo de Luarca |
| Es uno de los Casinos más antiguos de Asturias y quizá de provincias. Hay referencias de que ya existía en 1848 aunque su reglamento date del 60. El primer local estuvo en la calle de la Iglesia que después ocupó el Casino Popular. Surge como producto de las intrigas y enfrentamientos de dos figuras del colectivo de indianos que impulsó su construcción. Forma parte del tipo de obras lúdico sociales frecuentes en estos años y realizadas como centros recreativos para reunión y ocio masculinos, ya que las mujeres solamente podían acudir a determinados actos como eran los bailes. Existió un proyecto previo al actual de un casino en la villa de Luarca, aquí ya en la década de 1880 existía una sociedad recreativa alojada en instalaciones viejas y alquiladas adaptadas y reformadas para las necesidades específicas. Sobre el año 1900 José Vidal, antiguo emigrante afortunado de América, encargó a J. M. de La Guardia una casa en la que alojaría en una de sus plantas el casino, pero esta iniciativa se vería frustrada por la rivalidad y enfrentamiento político del interesado con otra importante figura de la colonia de americanos de Luarca: el banquero Trelles, éste pondrá en marcha una sociedad en la que contribuirán de forma especial además de él mismo, los hermanos García Fernández (Los Pachorros) dando al traste con un proyecto primitivo de casino y concluyendo por construir arquitectónica y jurídicamente el actual. Trelles y los Pachorros y Menéndez de Andés procedieron a la creación de la sociedad a partir de la emisión de acciones que adquirían los asociados. |
![]() Jaime Oliver |
| Vicente Trelles compra para construir el Casino un solar a Ramón Fernández Asenjo, por un precio de 5.000 pesetas, elevando al efecto una escritura pública, que se conserva archivada en los actuales locales del Liceo de Luarca. Para su construcción se acogieron a un préstamo de 80.000 pesetas de las de entonces, que serían sufragadas por los socios por medios de la adquisición de cédulas de 50 pesetas cada una y que se irían reembolsando a los mismos por sorteo y sin intereses en el plazo de 50 años. Para la construcción del edificio de estilo modernista se contrató al célebre arquitecto Manuel del Busto, que inició las obras en 1910. En el libro de sesiones del Ayuntamiento con fecha de febrero de 1910, se cita que Ramón Asenjo dona 10.000 ptas. para el Casino que se esta construyendo. El edificio lúdico-social está situado entre las calles Alvaro de Albornoz y el Paseo de García Prieto (en la margen izquierda del río Negro) cuya solución arquitectónica salva la diferencia de cota existente entre ambas calles al comienzo del puente Travesía. |
![]() Escalera con hermosos espejos que sube a la primera planta |
| La planta es irregular y consta de dos volúmenes, el principal con sótano, bajo, primer piso y bajocubierta, mientras que el segundo, añadido posteriormente, tiene la planta baja a nivel del Paseo de García Prieto y la superior a nivel de la calle Álvaro de Albornoz, siendo la cubierta plana y sirviendo como terraza a la edificación principal. El volumen principal destina el sótano a espacio para calderas, en el bajo se sitúa el portal de acceso, el vestíbulo, la escalera, el bar, sala de fumadores, billar, y una pequeña habitación destinada a biblioteca. El primer piso se destina entero a sala de baile y se llamó salón amarillo por el color dominante. En el bajocubierta es donde se encuentra la vivienda del conserje. La fachada que da a la calle muestra la portada situada en el eje de la misma y dos grandes ventanales con arcos de medio punto a ambos lados con enjutas ornamentadas con motivos florales. De los entrepaños parten vigorosas ménsulas que sirven de soporte al voladizo del primer piso, en el que destaca un mirador central adintelado flanqueado por dos balcones también adintelados y divididos por columnas esbeltas y pilares de capiteles vegetales sobre los que corre un friso con el mismo tipo de ornamentación. Estos frisos son típicos en la arquitectura de Manuel del Busto en esta época. |
![]() Franco junto al alcalde de Luarca Román Suárez Blanco saludando desde el Ayuntamiento de Valdés en 1972 |
| En el último piso destaca la monumental mansarda en forma de parábola truncada con vano adintelado y dividido en secciones. Este volumen se repite en la fachada que da al río Negro con mandaras más pequeñas a ambos lados. La decoración de la fachada enlaza con motivos modernistas, pero la cubierta con mandaras, responde más a la corriente secesionista vienesa. Para la decoración se trajeron lámparas de París, espejos venecianos, se encargaron muebles a los mejores ebanistas y en general se trató de dar un ambiente de lujo y refinamiento que debía de chocar con la pobreza general de la sociedad en aquel momento. En 1922 se añade el volumen de la izquierda para situar un gimnasio sobre el que se colocó una terraza a nivel de la calle Álvaro de Albornoz quedando el gimnasio subterráneo en la fachada de esta calle pero a nivel en el paseo de García Prieto. En 1955 el arquitecto Francisco Álvarez Del Pulgar lo remodela y le sube un piso también rematado en terraza en el que se abren arcos de medio punto en la fachada de la calle Álvaro de Albornoz e imita el lenguaje utilizado en el edificio principal. Jaime Oliver nos muestra documentos y listados, libros de actas y reglamentos internos fechados los más antiguos en 1862, aunque como decíamos al principio, el Círculo Liceo, si bien en otras sedes, existía ya en 1848. En el listado de 1935 vemos que había unos 250 socios, más o menos como en la actualidad, que ronda en los 200 socios. El más antiguo de todos ellos es ahora mismo Heliodoro Fernández de la Vega y Val, pariente de la actual vicepresidenta del Gobierno. Es natural de Lugo y en Luarca se casó con una maestra llamada Eulalia Rodríguez Losada. En los viejos listados se leen nombres con apellidos conocidos, como el de César Álvarez Cascos, que preside la Junta Directiva según consta en un acta de reunión celebrada el día 1-1-1897. Durante la Guerra Civil el Círculo Liceo fue convertido en hospital militar. |
![]() Franco sale del Liceo tras la comida que le sirvieron acompañado de las autoridades. |
| Una visita de alto rango Pero quizá la visita más histórica, por encima de todas haya sido sin lugar a dudas la del Jefe del Estado, Francisco Franco , en el año 1972, que acompañado del alcalde de Luarca, por entonces Román Suárez Blanco, era invitado a una comida en el Salón Azul del Liceo, después de haber inaugurado la línea del FEVE Luarca Ferrol y de haber pronunciado un discurso desde el balcón del Ayuntamiento de Luarca. Don Román Suárez Blanco recuerda algunas anécdotas del acontecimiento. Por entonces, tres días antes de la llegada del generalísimo, el Gobernador Civil de Asturias se trasladó a Luarca para comprobar si todo lo relativo a la seguridad estaba en orden. Y parece que todo estaba bien, pero hubo un detalle gravísimo que no le gustó nada. Un día antes de su visita a Luarca se había descarrilado el tren de FEVE, el mismo que tenía que traer a Franco, poco antes de su llegada a Luarca, a la salida de un túnel. Pues bien, estando el Gobernador Civil, el alcalde de Luarca, y dos o tres ingenieros de FEVE, comiendo en el por entonces Restaurante Leonés, que estaba en la Plaza de Alfonso X el Sabio, el Gobernador dijo que se encontraba muy preocupado y que no sabía que hacer con el viaje de Franco en ese tren, pues podría descarrilar de nuevo con el caudillo a bordo. El alcalde no sabía qué decir, pero un alto funcionario de FEVE, que era ingeniero, le contestó con calma y seguridad: “Excelencia, no debe preocuparse usted por nada. Nuestros trenes está comprobado que descarrilan cada nueve mil kilómetros y cuando monte en él nuestro Jefe de Estado, llevará solamente rodados unos quinientos kilómetros, o sea que le faltan unos ocho mil quinientos para que descarrile”. El Gobernador parece que se quedó tranquilo por la consistencia del argumento o porque no le quedaba otra alternativa. Otra anécdota que recuerda don Román es la de la chaquetilla blanca de uniforme que llevaban puesta ese día, como se ve en las fotos, tanto el alcalde de Luarca como otras autoridades que acompañaban al caudillo. Un día antes de la visita de Franco, a don Román le dijeron que convenía que se pusiera la chaqueta blanca de uniforme de Jefe Local del Movimiento, que correspondía a todos los alcaldes por entonces. Don Román no tenía tal chaqueta de uniforme ni se la había puesto nunca, pero por razones de protocolo, necesitaba una para el día de tan ilustre visita, así que , a toda prisa, un día antes se la encargó a Sergio, el sastre de Barcia, que en una sola noche, tuvo que preparar la susodicha chaqueta. Y lo consiguió. Y la última anécdota referente a la visita de Franco, que por cierto, llegó a Luarca sin que descarrilara el tren, como muy bien predijo el ingeniero, se refiere a la estatura del caudillo. Como era muy bajito y don Román era y es un hombre alto y corpulento, para no quedar tan desproporcionado, por cuestiones de imagen, el séquito de Franco mandó hacer un escalón o tarima de madera para que se subiera el Jefe de Estado y quedara a una altura prudente, cuestión que desde la plaza nadie notaría. Y así se hizo. Y la verdad es que se pasaron bastante con la altura del cajón de madera, porque si se mira bien la foto de Franco en el balcón del Ayuntamiento aparenta ser tan alto como el alcalde de Luarca. Solamente hubo un problema, y es que por la mañana los equipos de seguridad, que rastrearon todo Luarca, quisieron saber si había algo peligroso dentro del cajoncillo de madera en el que se iba a subir Franco y mandaron abrirlo. Luego hubo que volver a reconstruirlo, claro está. Pues bien, tras la llegada a la estación donde se había concentrado una enorme multitud `para recibirle, se trasladó al Ayuntamiento y desde el balcón se pronunciaron los discursos correspondientes ante una plaza, que don Román todavía recuerda, estaba abarrotada de valdesanos. Muchos habían venido incluso en taxis desde los pueblos y aldeas del concejo. En el Ayuntamiento, se dio el caso de que no había libro de honor para firmas de visitantes ilustres, así que un par de días antes de la llegada del Caudillo hubo que comprar libro y pluma para la ocasión, un libro que ya quedaría para tal efecto de cara al futuro, pues a Luarca, cómo no, llegarían posteriormente otras visitas que podían plasmar su firma en las páginas restantes. Como ocurriría años más tarde con la visita de Severo Ochoa. Desde este lugar se fueron a comer al Círculo Liceo, en la planta baja y en la terraza. Allí se colocaron las mesas en cuadro y se sirvió la comida, Don Román no recuerda ya el menú después de treinta y seis años. |
![]() El Salón Azul mantiene su elegancia |
| Además de Franco, faltaría más, pasaron otros personajes ilustres por el Liceo de Luarca, como el pianista americano Arturo Gurstein; el pianista Leopoldo Queral o la escritora Dolores Medio o Isabel San Sebastián, que ha presentado varios de sus libros en el Salón Amarillo. Don Román Suárez Blanco ha sido nombrado socio de honor, no ya sólo porque en dos ocasiones fue presidente del Liceo, sino también por ser uno de los socios más antiguos del mismo. Es socio desde niño. Su padre y su abuelo ya lo eran desde siempre. Don Román recuerda el maravilloso billar que había a la entrada, abajo, que hoy día ya no está y el piano de cola. Los chicos venían, recuerda el ex alcalde de Luarca, a jugar al dominó y al billar, incluso él nos cuenta que aprendió allí. A principio del siglo pasado y finales del anterior, los casinos tenían una gran actividad social. Hay que recordar que las casas, incluso las de los ricos, eran poco confortables y muchas ni siquiera tenían calefacción. Las comodidades y el lujo de los salones del Liceo de Luarca con sus majestuosos sillones y el café con la tertulia eran alicientes más que suficientes para que aquellos señores encontraran allí su refugio para jugar la partida, para jugar al billar o para charlar de economía, de política y muchas veces también, por qué no, contar chistes verdes, que en casa estaban mal vistos y no eran ejemplo edificante para la pulcra educación que se pretendía dar a los hijos y nietos. También eran los salones del Liceo un maravilloso escaparate para ver pasar desde los ventanales a las hermosas mujeres de Luarca. Lo que mucha gente no sabe o ha olvidado es que en Luarca había, a principio del siglo pasado, además del Liceo donde estaba la élite, otro casino. Se trataba del Casino Popular, el casino del pueblo. Allí se reunían las clases medias y las clases más bajas, los trabajadores y empleados. El casino popular estaba ubicado en el edificio donde luego se instalaría Foto Huerta y donde ahora hay un local o bazar chino, en la calle Párroco Camino. También había por entonces otro café célebre, se trataba del Café Castiel, fundado por el alcalde republicano de Luarca, Luis Ochoa, hermano de Severo, que era donde se reunían los republicanos de Luarca, situado donde ahora está la tienda ACESOL. El café Castiel desaparece con la guerra Civil, igual que el casino popular, y se abre allí el Café España, que lo llevó muchos años Baldomero Suárez. |
![]() El Café España en sus momentos de auge |
| Pero no todo es historia, carpetas viejas y rancios legajos. El Casino o Círculo Liceo de Luarca sigue vivo en la actualidad. Es cierto que no hay una gran afluencia de socios por las tardes, como ocurría hace setenta años. Las casas son ahora acogedoras, los socios tienen en sus hogares toda clase de comodidades, televisión digital incluida. Es más difícil sacar a las personas de sus casas. Las tertulias se van perdiendo y ya no es tan habitual como antes salir de casa para entablar una tertulia literaria, económica o política en los cafés o casinos. La directiva del Liceo se ha venido esforzando en dar vida y razón de ser a los locales del Liceo. Hay unos doscientos socios apuntados que pagan sus cuotas regularmente y recientemente se alquilaron al Ayuntamiento de Valdés los salones para la sala de exposiciones, lo que le da una nueva fuente de ingresos de unos seiscientos Euros al mes. Económicamente el Liceo se defiende y no tiene problemas para sobrevivir. Las cuotas no son altas. Para una familia completa costaría solamente 6 Euros al mes. El socio individual paga mensualmente 4,5 Euros. Y hay actividades para socios como la espicha y el Baile de Verano, la cena de San Timoteo, Cena y baile de Noche Vieja, Comida de Santa Catalina y además los socios tienen derecho a celebrar allí sus fiestas y sus cumpleaños. Jaime Oliver nos explica que hay alicientes suficientes para ser socio del Liceo de Luarca. También se lee el periódico, hay juegos de mesa, una peña de ajedrez y juegos de cartas. El Liceo pretende abrir al máximo sus puertas a la sociedad moderna y desde hace unos años se celebran allí, en sus salones, diversos actos culturales organizados por asociaciones del concejo, presentaciones de libros, debates o conferencias. Ahora ya no es la élite, nos cuenta Jaime Oliver, la que se reúne aquí. Lo mismo se puede encontrar un pintor de brocha gorda, un albañil, un maestro o un policía leyendo el periódico o jugando a las cartas o al dominó. Y también un café bar que se abre todas las tardes de cuatro a ocho. Ese es un de los principales objetivos de la directiva del Liceo, conseguir una mayor afluencia de socios que le den más vida y más actividad. Jaime Oliver nos dice que no hay ningún requisito especial para hacerse socio. Simplemente rellenar un formulario, aceptar las reglas elementales de funcionamiento como en cualquier asociación y nada más. En este mismo verano, mientras escribimos el reportaje, se ha elegido una nueva directiva. Jaime Oliver nos ha contado que tras 15 años como presidente le ha llegado la hora de ceder el cargo a otra persona, aunque él siga en la nueva directiva como vocal y para lo que haga falta. La directiva la conformaban hasta este verano Jaime Oliver, Carmen Martínez, Manuel Ibáñez, Heliodoro Fernández de la Vega, Manuel Botón, y Apolinar Paredes. Tras finalizar la redacción de esta crónica nos comunican que el nuevo presidente elegido es don José Ramón Álvarez Redruello, que regenta una asesoría fiscal en Luarca. |
![]() |
![]() |