Debate sobre la jornada continuada
Muchos son los colegios que han implantado ya la jornada continuada. Ahora, en estas semanas, se vuelve a abrir el debate y los padres y madres de muchos colegios tendrán que decidir sobre la conveniencia o no de implantar esta nueva jornada, que según los estudios y las experiencias realizadas dentro y fuera de España, solamente reportará una jornada de trabajo más llevadera, más beneficiosa y más agradable para alumnos, padres y maestros. Exponemos a continuación unas interesantes reflexiones que pueden dar bastante claridad al respecto.

Ventajas del horario continuado o jornada única en el rendimiento escolar y en la convivencia familiar.
El horario continuado o jornada única mejora el rendimiento escolar y la convivencia familiar, y es independiente de que los padres trabajen o no.
Según estudios realizados en centros escolares con jornada única se muestra que existen muchas ventajas con este horario frente a la jornada partida: Mejora del rendimiento escolar; evita recreos en el patio excesivamente largos. Y los talleres y clases extraescolares son accesibles a todos los niños; permite la convivencia familiar y evita el estrés.

1. Criterios Psicopedagógicos:

El rendimiento intelectual es mayor durante la jornada de mañana que en las horas posteriores a la comida por razones fisiológicas obvias que influyen en el nivel de concentración. En las primeras horas del día el aumento del azúcar en la sangre y del calor corporal favorecen la concentración y estimulan la capacidad de deducción. Después de comer los carbohidratos de los alimentos ejercen un efec-to calmante sobre el cerebro, haciendo que el nivel de atención disminuya.
No se producen interrupciones ho-rarias que perjudiquen a la aten-ción, sino al contrario, los alumnos están en clase en los periodos de máximo rendimiento. La organiza-ción en los centros de jornada úni-ca se ha realizado impartiendo en las primeras horas las áreas que suponen un mayor esfuerzo de concentración y después del periodo de recreo de 11,30 a 12,00 horas, las áreas de esfuerzo medio-bajo, para terminar con las más “relajantes” para los niños, como plástica o manualidades al final de la jornada.
Facilita al alumno más tiempo para la realización de sus deberes escola-res que le va a posibilitar la adquisición de hábitos de estudio y trabajo personal.
Para los más pequeños tampoco representa estar más cansados con el horario continuo, puesto que sus clases están más volcadas a aprender de forma lúdica de modo que se cansa menos los niños en su clase organizados por su profesora que alterna los ratos de relajación con los de actividad durante toda la jornada que estar dos horas en el comedor y en el patio con el horario partido.
Se ha mostrado como el rendimiento escolar del alumnado en los cen-tros de jornada única ha aumentado (dato suministrado por la dirección del colegio C.P. Giner de los Ríos de Mérida y dato también constata-do en el estudio de Fernández En-guita “La hora en la escuela” encar-gado por la Comunidad de Madrid.
Con la jornada única se evita la interrupción y pérdida de tiempo de dos horas de espera a la reanudación de clases. Se ha estudiado que los recreos excesivamente largos son perjudiciales para la educación. Durante el tiempo de comedor y en el patio se invierte los valores que se le ha enseñado en clase, incrementando además la agresividad. Los niños pequeños juegan junto a los mayores, a veces con escasa vigilancia, “aprendiendo” cosas que no son ni correctas ni adecuadas a su edad, de hecho en algunos colegios se han comentado casos lamen-tables donde los mayores se han “divertido” “enseñándoles” a algunos pequeños “barbaridades”.
Muchos profesores de infantil comentan que por la tarde sus alum-nos vuelven muy “brutos” y tiene que estar un rato relajándolos para poder continuar las clases. En defi-nitiva las dos horas de 13,00 a 15,00 resultan perjudicialmente largas para los alumnos que se quedan a comedor, y por otra parte cortas para los que van a comer a casa. Si miramos el horario de nuestros hijos y lo hacemos proporcional al tiempo de duración de cada concepto vemos que después del descanso del recreo suben a dar una clase sola de una hora y luego otras dos horas de “descanso” para llegar a la tarde con dos horas más de clase. ¿Están cansados?, cree-mos que sí ¿pero no serán de las múltiples interrupciones que impi-den su concentración?. Para paliar la larga espera se están introduciendo clases extraescolares en el periodo de comedor, este aumento de clases por un lado es bueno para tenerlos entretenidos y dismi-nuir el tiempo de patio, pero por otro lado están llegando a la clase de la tarde habiendo dado más clases extras en medio de la jornada curricular y posiblemente haciendo disminuir su atención.

2. Criterios Sociofamiliares:

El horario continuado presenta una serie de ventajas, subsanando los defectos que el horario partido conlleva:
Los niños que van a su casa a co-mer tienen que apresurarse en la ida y en la vuelta. Comer rápidamente para que les dé tiempo. Meterles prisa. En definitiva se les genera mucho estrés y en muchos casos alimentación deficiente, dolores de estómagos...
La comida se realizaría concluida la jornada curricular, por lo que sería una actividad más relajada, sin preocupaciones del posible examen o control que tengan después.
En la mayoría de los casos no pueden comer con la familia. Hay pocas familias que puedan comera las 13 horas. La vida en familia debe ser tan importante como la vida escolar.
Desajuste de horarios de comidas entre los días laborables y los sába-dos, domingos y vacaciones, cuando ya se pueden incorporar a la familia y comer a las 14 o 14,30 o quizás más tarde.
Incluso presentan distintos horarios con sus hermanos mayores que ya están en el instituto. Transformándose el comedor de las casas en una especie de “casa de comidas”, donde... cuando unos acaban de comer, otros empiezan, sin posible convivencia y relegando el papel de madre o abuela al de esclava.
Muchos de los niños que ahora tienen que asistir al comedor del cole-gio, porque no les da tiempo a co-mer en casa o porque sus padres no los pueden recoger a las 13.00, sí podrían comer en sus casas si se establece el horario continuado, mejo-rando sustancialmente su calidad de vida y la de sus compañeros que sigan requiriendo el comedor del colegio. Pues uno de los principales problemas del comedor y generador de otros muchos problemas es la masificación. Habría también más posibilidad de conseguir becas para los niños que quisieran usarlo.
Hay muchos niños que tienen diver-sas alergias de comidas y se lhace muy difícil su seguimiento en el colegio.
En los días “malos”, que en otoño, invierno y primavera en Asturias pueden ser muchos, los niños no pueden estar jugando al aire libre en espera de las clases de la tarde y tienen que estar en un espacio muy reducido, sobre todo los niños de infantil. También tienen que pa-sar diariamente mucho tiempo en unas filas y en otras.
Cuando los niños están algo “malitos” descansarían y se recuperarían más rápidamente si pudieran ir a comer a casa y descansar allí o acostarse, sin tener que estar entrando y saliendo continuamente de sitios con calefacción, y quizás sudando, al frío de la calle o del patio. Incluso muchos salen al patio en las horas del comedor sin abrigo y ya no lo pueden coger en esas dos horas pues las clases , en muchos colegios, como es también lógico, están cerradas.
Por la tarde, los niños pequeños de infantil se acuestan en la colchoneta o duermen un poco sobre un cojín encima de la mesa. Descansarían mucho mejor si pudieran dormir la siesta, ya en su casa después de comer y sin prisas.
En las ventajas enumeradas se ha tenido en cuenta sólo las que atañen directamente a los pequeños, sin contar con que un menor estrés en la familia y en los profesores contribuirá a un entorno mejor para los niños.

Conclusión:

En los sitios donde se han implantado la jornada única están contentos y satisfechos tanto los padres, como los profesores como los alumnos.
En ningún colegio una vez implantado el horario continuo se ha querido volver atrás.
Por donde se va implantando a lo largo de toda la geografía y son conocidos sus resultados, por allí es precisamente por donde continúa el cambio de jornada con mayor celeridad, a pesar de las duras condiciones impuestas por la administración, que no admite, como en cualquier votación, la simple mayoría del 50% más uno para imponer la nueva jornada. Ya son la totalidad o una gran mayoría los colegios de Gran Canaria, Andalucía, Castilla la Mancha, Extremadura, Murcia, Asturias, Segovia... En la comunidad de Madrid ha empezado en Alcalá de Henares y todo el corredor del Henares y en otros puntos de modo que en los últimos cuatro años casi se han triplicado el número de colegios con jornada continua.
Y es que, además, se han dado cuenta de que aumenta el rendimiento escolar.
Permite tener una convivencia familiar en la mayoría de las familias. Debemos encaminar todos nuestros esfuerzos a aumentar la convivencia. Convivir significa vivir juntos y no sólo dormir bajo el mismo techo o pagarles todas sus necesidades. La hora de la comida es el mo-mento idóneo para comunicarnos con nuestros hijos día a día, com-prenderlos, y darles una referencia para su vida. No vale con preguntar-le de vez en cuando -¿Qué tal va todo?-, debemos mirarles los ojos, comer con ellos, observarles, ponernos en su lugar, compartir sus ilu-siones es decir vivir con ellos todos los días. En la campaña realizada por el ministerio para prevenir el alcoholismo en la adolescencia se ha escogido como lema precisamente la frase “Comunícate con ellos”.
La jornada continua no es solamente un cambio de horario sino que debe presentarse como un proyecto de educación completa, así lo establece la ley, donde pueden quedar solucionados otros temas como el comedor y su entorno, la siesta de los pequeños, las actividades ex-traescolares, el peso de las mochilas y los deberes en casa. El colegio debe presentarse como un referente ideal para nuestros hijos. El horario de apertura debe ser lo más amplio posible, incluido en el verano, y donde podamos organizar no sólo sus horas lectivas obligatorias sino todo un abanico de posibilidades a nuestra disposición.