LAS TIENDAS DE ANTES, RELIQUIAS DEL PASADO QUE NO PODEMOS PERMITIR QUE DESAPAREZCAN |
En Casa Vicente de Taramundi, fundada hace casi dos siglos, se puede encontrar cualquier mercancía que se necesite
|
![]() María del Carmen Santamarina despachando a una clienta |
Estas son las tiendas de antes, aquellos comercios donde se iba a comprar una aguja, un par de sábanas, un kilo de plátanos, un par de zapatillas, una cuerda o tres tornillos. Hay de todo, fruta, vino, quesos, miel, unas cabezadas para el caballo o una caja para la colmena de abejas, muebles, cuchillos y navajas de Taramundi y hasta una funeraria en la trastienda. Casa Vicente fue fundada a finales del siglo XIX por el abuelo de la actual propietaria, Manuel Murias Castrillón, en la casa de su suegro, que se llamaba precisamente Vicente Turviso Méndez, que de ahí viene el nombre actual. Mª del Carmen Santamarina heredó el negocio de su padre Modesto Santamarina Cotarelo y lleva el negocio junto a su marido Antonio Fernández Lodos, aunque ya se ha incorporado al trabajo en la tienda la cuarta generación, es decir, la hija de ambos, Cristina Fernández Santamarina, una mujer joven que tiene pensado mantener vivo el futuro de esta centenaria tienda familiar. Los problemas a los que aluden los propietarios son los mismos que afectan a todas estas pocas tiendas que se resisten a cerrar sus puertas en Asturias: la venta ambulante, las grandes superficies, los supermercados, con los que es tan difícil competir. Estando a 25 minutos de viaje a Ribadeo y no muy lejos de Navia es muy normal que se hayan perdido clientes, que muchas personas se desplacen para comprar a bajos precios atraídos por las ofertas gancho. |
![]() María del Carmen Santamarina |
Pero no es oro todo lo que reluce, nos cuenta María del Carmen Santamarina: - Hay personas que en lugar de comprar aquí las cuatro cosas que necesitan, que a lo mejor les iban a costar 18 Euros, se van a Ribadeo o a Navia a una gran superficie, cogen el carro y empiezan a llenar y a llenar, pero cuando pasan por caja dejan allí 250 Euros. Aquí habrían gastado 18 Euros solamente, porque aquí se compra normalmente sólo lo que a uno le hace falta. Eso sin contar con el gasto de gasolina y el tiempo que echan. - La cantidad de población también va bajando. - El futuro, ante la bajada de población, ¿cómo lo ven? - Curioso que no tengan bar en la tienda. - ¿Cómo responde la gente del pueblo ante un comercio como éste? - Como si fuera una tarjeta de crédito… ¿Compran más con libreta que cuando pagan en metálico? Ahí queda Casa Vicente de Taramundi. Una tienda de antes con posibilidades de seguir subsistiendo gracias a la afluencia del turismo y gracias al esfuerzo y a la profesionalidad de sus gerentes. Todos los servicios en uno. Es difícil no encontrar lo que se busca en este lugar y muy fácil hallar cualquier cosa que no hay en los lugares habituales. Negocios del siglo XIX que deben sobrevivir durante el siglo XXI. Un reto que solamente se puede afrontar con mucha ilusión, con mucha profesionalidad y con muchas ganas de trabajar, como ocurre con la familia Santamaría Fernández en Casa Vicente de Taramundi. |
![]() En Casa Vicente hay de todo |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |