UN GRUPO DE TRECE RECLUSOS DE LA PRISIÓN DE VILLABONA HACEN UN CURSO DE JARDINERÍA EN GRANDAS DE SALIME

Vista general de Grandas de Salime

Se trata de 13 presos de la cárcel asturiana de Villabona, que desde el lunes 21 de abril hasta el martes 20 de mayo tienen previsto respirar aires de libertad en los campos de Grandas de Salime, mientras realizan un curso práctico de “jardinería y restauración del paisaje”. Es ésta una idea del Instituto de Formación de Estudios Sociales(IFES-UGT) destinada a la reinserción laboral y en colaboración con la Cruz Roja y el Ayuntamiento de Grandas de Salime. Estos reclusos realizan el curso trabajando en la tarea de acondicionamiento de un terreno municipal destinado a la construcción de un área recreativa.
El grupo se compone de 11 hombres y dos mujeres. Los hombres pernoctan en el Albergue de Castro y las dos mujeres están alojadas en un hotel de Grandas de Salime. Les acompañan monitores y personal voluntario, además de personal del Ayuntamiento de Grandas. La seguridad tampoco se olvida, pese a lo relajada que parece la jornada laboral y que son presos de segundo y tercer grado, próximos a acabar sus condenas. Así, a partir de las once de la noche se conectan a los ordenadores unas tobilleras y que darían el pitido de alarma si salen del perímetro permitido alrededor del edificio donde pernoctan. Por motivos obvios, la mayoría de ellos prefiere guardar su intimidad y no son partidarios de fotos de grupo ni de salir ante las cámaras. Eso sí, están convencidos, y así lo expresan, de que son personas normales, que han tenido la mala suerte de dar con sus huesos en la cárcel.
Como explican algunos de ellos, es más fácil de lo que parece entrar en la cárcel sin que uno se lo espere. Unas veces son unas deudas sin pagar, una cuestión relacionada con el consumo de drogas, multas que no has pagado o una pelea que uno no ha buscado pero que por los daños causados al otro, puede llevarte a la cárcel… Así lo explican ellos y así es la realidad. Quieren decir con esto que en la cárcel no están, como algunas personas piensan, solamente delincuentes habituales o asesinos natos. Hay también gente muy normal, como todos ellos se consideran.


La colegiata de Grandas de Salime