Respuesta a Luis Laria "Tanta amabilidad me confunde, sr. Laria” E. Ramón Pérez |
Lo primero, agradecerle todo el tiempo que me ha dedicado, pues sin duda, para usted el escribir tan largo rato debe suponer un notable esfuerzo (no sabía que lo hiciera tan bien…). En cuanto a mi, yo siempre procuro ser ASERTIVO y buscar el lado positivo en todos sus aspectos (que no es lo mismo que ser ingenuo…) Bueno, para empezar a responderle, parece meridianamente claro que no acepta usted una idea distinta de la suya venga de donde venga, por mucho que “parezca” que usted se esfuerza en disimularlo. Veo lógico, por otra parte, que defienda usted “sus” intereses. Al fin y al cabo, lo hacemos todos. Pero debería haber un punto de “inflexión”, un “hasta aquí hemos llegado”. No se puede ir así por la vida. Esa actitud la tenía un general fallecido hace ya muchos años (en paz esté) y fue por ello muy criticado. Todavía estamos padeciendo su obra, aún después de tantos años y muchos esfuerzos de reparación. Mire usted: lo llamará museum, a lo mejor. Sin embargo (si no estoy mal informado) es dinero de todos en su mayor parte. Y yo lo veía mejor empleado en, por ejemplo, mejorar los accesos y aparcamiento de la playa de Otur, así como reparar en lo posible el daño que se le ha hecho secularmente a sus dunas (¿sabe lo que son?) y a su peculiar entorno. ¿Cree usted que esa playa merece el calificativo de “museum?. Yo es que me pierdo con las palabras… tenía entendido que museum viene de musa, una deidad griega de las artes. No le veo relación… ¡Ah!, también conozco a mucha gente (jóvenes en su mayoría) que trabajaron para usted y su sueño (uy!, perdón, se me escapó..) y acabaron muy disgustados porque no se respetaban para nada sus opiniones. Estoy hablando de gente corriente, jóvenes que perdieron el tiempo estudiando una carrera (que atesoran formación y educación, pero… eso qué mas da?). que seguro que hablan mas suave, por eso pasan mas desapercibidos. Quizá por eso usted no oiga las críticas, no lleguen a tan excelsos pabellones (…auriculares). Si hablo de muelle nuevo, eso lo ve todo aquel que quiere verlo. Es un espacio natural. O lo era hasta que se lo robaron al mar. No hace falta mucha imaginación (y usted de eso tiene…) para ver que ese espacio es un pegote de hormigón tirado sobre un acantilado. El mar de cuando en cuando se enfada y trata de recordárnoslo. A pesar de lo aparatoso de las defensas que se le pusieron alrededor, cuando el mar se embravece lo salta y lo rompe. O será que lo hace para pedirle a usted por favor que ponga un museum en su territorio?? Mire usted: hay muchas maneras de hacer las cosas. Y la suya no me gusta. Ponga un poquito más de sensibilidad para escuchar. Piense que la gente que le anima con tal ubicación lo hace por espantarlo de la Llera (así de claro) que, mire usted, no me parecería tan mal.. Ya le expuse razones para ello, ¿las leyó? Quiero decir si las leyó “sin nervios, sin emociones”. Las emociones nunca fueron buenas para ver las cosas: están reñidas con la razón. Alguien dijo que quien cree las cosas que le transmiten sus emociones es como aquel que cree que toda la prensa que se publica es verdad, ¿lo capta?Yo le sugeriría que atendiese a estas poquitas razones: Las cosas en el mundo, simplemente ocurren |
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