Los dueños del bar desearían llegar a un entendimiento con los vecinos
EL BAR “COMIC CAFÉ “ DE NAVIA ABOCADO A CERRAR SUS PUERTAS POR
IMPEDÍRSELE INSTALAR LA TERRAZA
El propietario de bar “Cómic Café” Felipe Raúl Sánchez y Sandra, la encargada del local, se encuentran preocupados, porque consideran injusto tener que acabar cerrando un local donde han invertido muchísimo dinero en las obras de adaptación para convertir lo que era un pub en café bar.

El problema ha venido porque ellos pensaban, tenían prácticamente la seguridad de que los vecinos no iban a oponerse a la instalación de una terraza que según ellos no perjudica a nadie. De hecho, el café que está al lado, “La Zarzamora”, tiene instalada una terraza y no ha tenido ningún tipo de oposición por parte de los mismos vecinos, porque no les molesta para nada. Y el caso, cuenta Sandra, no es que estén en contra la mayoría; en realidad son dos personas, una vecina y un vecino, los que se oponen radicalmente a la instalación de una terraza delante del “Cómic Café”. El resto de los vecinos no ven ningún problema, porque además el bar no es nocturno, tiene un horario normal, recuerda Sandra, aparte de estar perfectamente insonorizado de manera reglamentaria.
Sandra explica que además, los dos vecinos que se oponen radicalmente a la instalación de la terraza, ni siquiera viven encima del bar, pues cada uno vive en una esquina al extremo del bloque y lejos de la puerta del establecimiento.

Sandra se lamenta, dice que no sabe ya qué hacer porque se ha reunido varias veces con los vecinos y nadie, excepto dos de ellos, tienen nada en contra de la terraza; de hecho hay dos terrazas, una en el bloque y otra enfrente y nadie dice nada. Esas dos terrazas no molestan a nadie. Felipe explica que en el verano nadie va a entrar a su bar, porque los dos de al lado tienen terraza instalada y en el suyo no es posible tomarse una cerveza en la calle, sentados a una mesa. Si los bares de al lado ofrecen esa posibilidad, es lógico que quien se quiera tomar algo vaya a los otros bares.

Sandra, la encargada de local no es capaz de explicar los motivos por los que una minoría de vecinos se oponen a su terraza. Se siente discriminada .A veces piensa, nos cuenta, que si será porque ella es extranjera y de color, porque ni el vecino antes aludido ni la vecina, los principales opositores, le han contado los motivos por los que no quieren la terraza del “Comic Café”. Ella es extranjera, pero tampoco cree que eso deba ser motivo en los tiempos que vivimos para ser discriminada. Y no ve justo que el color de su piel pueda convertirla en sospechosa de nada. Solamente pide diálogo, entendimiento y que alguien le explique por qué su terraza molesta a estos vecinos y las otras de al lado no molestan a nadie. No quiere pensar que sus vecinos sean racistas. Confía en el diálogo y aún no quiere perder toda esperanza. El bar es su puesto de trabajo y no quiere perderlo.

Estaban dispuestos incluso a pagar algún impuesto a la comunidad de vecinos, propietaria de la acera, pero tampoco hay posibilidad de acuerdo, porque no es cuestión de dinero al parecer.

Felipe y Sandra exponen en estas páginas su queja y su deseo de que esto se arregle pronto, de que los dos vecinos se vengan al diálogo y de que les permitan instalar su terraza, pues de lo contrario perderán toda la inversión, varios millones de pesetas, y tendrán que cerrar el café este verano.

Felipe garantiza que en esta cafetería no hay ruidos y que no van a molestar a ningún vecino más de lo que puedan molestar las otras terrazas vecinas de las que nadie se queja.